Columna de Jaime Scarpello
Las mañanas primaverales como esta me traen a colación algunos sentimientos aderezados con recuerdos de los lejanos días de estudios. Al frente, la cordillera de este país, que hoy miré como si fuera la primera vez y que mostré a esos ojos nuevos como se revela hermosa y majestuosa. Perspectiva que perdemos cuando la tenemos presente todos los días (puedes hacer el ejercicio y mirar con ojos limpios y nuevos……retrocediendo) De esta forma llego a esas mañanas en que me levantaba temprano a estudiar porque empezaban los exámenes de fin de año. Con la frescura de las flores y la luz brillante del sol, la promesa de culminar bien el año y preparar las vacaciones (eternas entonces).
Pero esas mañanas tenían música también. No sé de donde habíamos sacado un disco vinilo –obviamente- de Scorpions, y me encantaba escuchar la canción “In your Park”, una balada típica de esta banda alemana; años después vendrían éxitos mundiales para ellos ( Still loving you por ejemplo, en el ‘85)…pero en ese entonces para mí ellos eran “esa canción”, y para esas mañanas bellas.
Esta banda de rock teutona (Heavy Metal) oriunda de la ciudad de Hannover, comenzó su camino musical el año 1965, o sea que cuando yo empezaba a escucharlos ellos ya sumaban cerca de 15 años de carrera -y en estos días siguen tocando!!!- El origen de este proyecto musical se encuentra en la voluntad del guitarrista Rudolf Schenker y el baterista Wolfgang Dziony, a quienes se unieron cuatro años después, Michael, el hermano de Rudolf y el carismático y característico vocalista Klaus Meine, y luego de un tiempo (1972) editan su primer trabajo llamado Lonesome Crow.
Uli Jon Roth se une a la formación debido a la partida de Michael por problemas con el alcohol. Luego de otros cambios editan In Trance en 1975, y en 1977 Virgin Killer, que estaba presentado por una de las polémicas carátulas que han caracterizado parte del estilo del grupo. En esta imagen se ve una niña desnuda, censurado hasta hoy incluso en la red. En este disco aparecen la canción ya aludida en el comienzo de este artículo y otra llamada “Pictured Life”, también de factura muy representativa estos “chicos” alemanes. Pero obviamente también figura en el Track list el tema homónimo “Virgin Killer”.
Después vino toda la parte de la historia con los éxitos mundiales, la caída del muro de Berlín y “los vientos del cambio” con la Balalaika tocando como himno de la unión de dos mundos separados por décadas de odio y diferencias ideológicas, Unplugged de por medo, versiones con Orquesta Sinfónica de los grandes éxitos, y otros menjunjes varios.
Pero en mi recuento de “sabores musicales” queda la marca de los sonidos crudos y honestos del rock alemán que impactaron mis días de estudiante. Aquellos que influenciaron las primeras tocatas que hiciéramos con mi hermano y amigos, con afán de ser como nuestros héroes rockeros, transgresores y libres.
Creo que la lejanía de esos sonidos provenientes de un mundo que, en esos días, era mucho menos tangible que hoy, me hacía soñar con las heladas mañanas de los países del Norte de Europa, tan lejanos y ajenos a nuestra cordillera congelada a lo lejos, solo como marco para la vida de quienes habitamos el valle, y caminamos disfrutando de los tímidos rayos de sol de la primavera que recién comienza.












