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Por admin in Columnas, Re-flexiones

Columna de Alejandro Emmer

Los recientes logros brasileros en lo deportivo son ahora la inspiración de muchos que lo extrapolan a lo económico y social; a lo global de esa sociedad. Bastó una copa del mundo y unos juegos olímpicos, para que ahora miren a los brasileros como los potenciales nuevos EEUU de Sudamérica. No es extraño que así los perciban algunos de nuestros “pensadores” y empresarios criollos, pues después de todo, sabemos de su adoración por lo que perciben como poderoso, o lo fálico. Y también del resto de Sudacalandia, incluidos los argentos, que comparten la adoración por el falo, pero el suyo, y no pueden ya con su herida narcisa llena de pus envidioso por el logro brasuca, que además, lo ven como el entierro definitivo de la marca “Argentina” en el mundo (¿fue Argentina alguna vez más que una marca, una imagen?). Y toda esta manifestación de admiración y envidia es porque, al parecer, nuestros vecinos del barrio norte – sí, esos, los de la casa quinta inmensa que ocupa la mitad del barrio – se decidieron a ser potencia dado que se dieron cuenta, previa aguda y concienzuda observación, que tenían todo para eso, o casi todo. O sea que tendrían los recursos materiales, naturales e intelectuales para lograrlo. Así es que el nuevo norte existencial del neo seudo imperio brasuca sería volver realidad su frase mítica; ya saben, esa “o mais grande du mundo” y ser realmente los más cototos.

Nada mal ni nada fácil. Nada mal, porque digamos que sería algo así como un destino natural para ellos; mal que mal, tienen de todo, supuestamente. Y nada fácil porque para que los gringos fueran imperio se necesitó cultura y oportunidad. Cultura para luego de emigrar a tierras lejanas, labrarlas y hacerlas rendir ellos mismos- sin utilizar indios, como los flojos endémicos de los españoles – lo mismo que pensar su norte como nación también por ellos mismos y en base a la identidad que surge de su cultura europea protestante y la abundancia de oportunidades que el nuevo suelo yanqui brindaba, pero, más que nada, de su necesidad de escisión de Europa. Ellos olfatearon su destino superior y lo siguieron. Y oportunidad, porque a pesar que la historia nos muestra que existen variadas formas como variados procesos de desarrollo para la creación de distintos imperios de la humanidad, el factor común a todos ellos fue que cada uno sometió estados más pequeños para satisfacer sus intereses. Sin ir más lejos, EEUU requirió de dos guerras mundiales para consolidarse. Y para lograrlo, son necesarias una visión clara como unas espaldas económicas, técnicas, humanas, emocionales, industriales y culturales, enormes. Para qué mencionar el ejemplo Inglés, que hizo lo mismo, con las mismas malas artes, pero se demoró más, pero no sé si durarán menos que los yanquis. ¿A quienes va a someter Brasil?

Interesante ver entonces cómo otros se volvieron imperio, y cuánto les significó eso hasta hoy, porque no es llegar y ser potencia. No. Y los brasileros, a pesar de todas sus posibilidades, siguen siendo latinos para muchas cosas. Es decir, están llenos de ímpetu pero aún faltos de la perseverancia que tiene el protestante y que les ha significado ser lo que son. Tampoco son una sociedad homogénea y sus problemas de pobreza y raciales son reales y es también una traba.

Entonces, ¿bastarán la copa del mundo y los juegos olímpicos para generar y consolidar la economía brasuca en el mundo? ¿Son acaso indicador real de su futuro, u otro espejismo sudamericano, tal como lo fue el “desarrollo” argentino de principios del siglo XX?

Hasta más vernos

Nada mal ni nada fácil. Nada mal, porque digamos que sería algo así como un destino natural para ellos; mal que mal, tienen de todo, supuestamente. Y nada fácil porque para que los gringos fueran imperio se necesitó cultura y oportunidad. Cultura para luego de emigrar a tierras lejanas, labrarlas y hacerlas rendir ellos mismos- sin utilizar indios, como los flojos endémicos de los españoles – lo mismo que pensar su norte como nación también por ellos mismos y en base a la identidad que surge de su cultura europea protestante y la abundancia de oportunidades que el nuevo suelo yanqui brindaba, pero, más que nada, de su necesidad de escisión de Europa. Ellos olfatearon su destino superior y lo siguieron. Y oportunidad, porque a pesar que la historia nos muestra que existen variadas formas como variados procesos de desarrollo para la creación de distintos imperios de la humanidad, el factor común a todos ellos fue que cada uno sometió estados más pequeños para satisfacer sus intereses. Sin ir más lejos, EEUU requirió de dos guerras mundiales para consolidarse. Y para lograrlo, son necesarias una visión clara como unas espaldas económicas, técnicas, humanas, emocionales, industriales y culturales, enormes. Para qué mencionar el ejemplo Inglés, que hizo lo mismo, con las mismas malas artes, pero se demoró más, pero no sé si durarán menos que los yanquis. ¿A quienes va a someter Brasil?
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2 Comentarios

  1. Rodrigo27 Octubre 2009 @ 5:46

    El Catolicismo es la trampa,una religion inutil que impide el desarrollo y fomenta la flojera.
    Los Bra necesitan cambiarse al protestantismo o simplemente,matar a Dios.

    Sin eso no basta con ser ” el pais mas grande del mundo”

    Saludos!

  2. brasil es una de las potencias economicas del mundo… pero tiene tan mal repartido eso entre ellos mismos que estan estancados para poder ser potencia… un mundial y unas olimpiadas les ayudara bastante.. pero se nesecita muchas cosas mas para que un pais sea potencia… y para eso nosotros como sudamericanos deberiamos estar mas unidos y eso ayudaria bastante a la economia sudamericana… miremos el ejemplo de la union europea…esta bueno el tema men… y muy interesante la pagina saludos desde españa..



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